Resumen El Estrés

860 páginas

ISBN: 84-8267-230-4

©Antolín Diestre Gil

Zaragoza 2008

EL ESTRÉS, su diagnóstico, causas y tratamiento.
CÓMO SUPERAR LA DEPRESIÓN

El profesional de la medicina está llevando a cabo un esfuerzo, digno de reconocerse, con el propósito de mejorar la situación mental de la población. Sin embargo es un área tan amplia que el carácter multidisciplinar se impone. El tema de la salud mental no es un asunto exclusivo del médico. Hay materias como la que se refiere el título de nuestro trabajo que requiere la participación de todo aquel que dada su preparación académica y científica se haya tenido que ver en una experiencia de continuo contacto con la persona humana. El autor de esta obra, independientemente de su curriculum, [1] lleva alrededor de 30 años ocupándose de los problemas que más preocupan, y que mayor sufrimiento permanente generan. Es en esa escuela del dolor, la del mundo del deprimido o de lo que engendra un estrés incontrolable, o del que vive en constante ansiedad o angustia, que el autor, dado su trabajo vocacional, se ha visto obligado a enfrentar, aprendiendo, mediante el análisis de la situación humana y el estudio documental que la ciencia le provee, a ofrecer soluciones prácticas para los que experimentan el sentimiento de no sentir, o la incapacidad de sonreír, o la desesperación de la soledad en la que la ausencia se convierte en una especie de fantasma que tortura con la configuración de la necesidad de una presencia imposible.

El autor, ha tenido la oportunidad de ayudar durante estos años a decenas de miles de personas que asistieron a cursos impartidos y a sus consultas gratuitas, con el fin de restablecer el equilibrio y de recuperar a la persona en su máxima posibilidad de expresión. Entre su público ha tenido de todas las categorías sociales y de todos los ámbitos del saber, tanto médicos, sicólogos como el personaje de cualquier otra área de trabajo. Y es que aprender a controlar el Estrés, a prevenir la depresión o a superarla no es privativo de nadie. El autor pudo comprobar esto, tanto cuando fue invitado a impartir una conferencia sobre la Depresión en el Hospital de San Pablo de Barcelona para médicos del departamento de Oncología, como en las diferentes terapias expuestas en diversos lugares tanto de Europa como de Estados Unidos y Centro América. El control del Estrés y prevenir la Depresión, por ejemplo, no es algo que se enseñe en la Universidad sino que es el resultado de aprender a vivir. El vivir es un arte que se aprende viviendo. Uno puede acaparar títulos o riqueza y no saber nada del valor que da valor a todos los valores. De ahí que el objetivo central de la vida que es preciso alcanzar a fin de dar un auténtico sentido a la vida no se conseguirá sin una dedicación determinada que considere cuál es la condición real del ser humano que viene a este mundo, descubrirla y permitir que los cambios necesarios se realicen de acuerdo a un plan metódico y organizado.

El autor es un cristiano comprometido que, además de aprovechar sus conocimientos científicos y de haber adquirido su experiencia en el tratamiento con la personalidad humana, tendrá en cuenta los principios y los valores que emanan de la Revelación del Dios Creador y Redentor.

A pesar de poder ser juzgados como pesimistas, no queremos evitar la presentación de una realidad humana que se identifica con el dolor y el sufrimiento. Si queremos que nuestra propuesta de alcanzar una buena salud mental tenga éxito, es preciso reconocer nuestra verdadera situación. No lo hacemos con la finalidad de regodearnos ni de resignarnos a esa condición sino con el propósito de salir de ella. Es preciso que comprendamos ya ahora que la condición original humana, tal como viene a este mundo, tiende a no saber cómo controlar el estrés. Todas las circunstancias inherentes humanas, tal como se manifiestan primariamente, consisten, en crear fijaciones y hábitos que se proyectarán en contra de una salud mental adecuada. De acuerdo al factor hereditario previsto o provisto en los genes y al grado con que concurran esas tendencias engendradoras de costumbres que arraigan tenazmente, se dará una situación concreta mental, que irá empeorando o mejorando al unísono de las coordenadas de salud integral que sepamos utilizar. De ahí la importancia de los contenidos de esta obra que se enfocará, teniendo en cuenta la química del Estrés y la naturaleza de la Depresión, hacia el estilo de vida erróneo que se haya podido adquirir como fruto de nuestro pasado, y cómo podemos desarraigar todo aquello que perpetúa una inclinación hacia la enfermedad mental, e implantar una direccionalidad a nuestra conducta respecto a una salud mental que ayude a respetar el equilibrio químico y fisiológico.

Queremos dejar claro que esta situación original, en ese primer estadio, es inevitable. Pero es posible transformarla hacia un destino que nos de conformidad y calidad de vida.

Tampoco lograremos en esta vida una completa ausencia de molestias y de sufrimiento. Pero el criterio de salud mental, al que dedicaremos un capítulo, involucra y sobreentiende al sufrimiento y al dolor en sus diferentes grados como formando parte del sentido humano. Ese sufrimiento y ese dolor es ajeno al propósito por el que el hombre llegó a ser. Y es nuestro deber contribuir a su desaparición, y aunque pueda estar presente en la historia humana hasta la muerte, nuestra actitud hacia él, es y será un indicativo de su destrucción definitiva. En efecto, el problema del sufrimiento no es el sufrimiento en sí mismo sino cómo enfrentas y afrontas el sufrimiento y lo que lo produce: la enfermedad. Cuando descubrimos nuestros errores en nuestra manera de pensar, de alimentarnos, de relacionarnos con los demás, y comprobamos el perjuicio de la falta del ejercicio, del descanso debido y del agua viviente, y de todo aquello previsto por el Creador para que nuestro ser funcione idóneamente, conseguiremos una posición privilegiada en referencia a nuestro factor hereditario y a nuestro pasado; y nuestro cerebro producirá una química que favorecerá nuestra existencia. Y si además, sin que se produzca el rechazo, nos percatamos de la necesidad de la presencia en nuestra vida del Dios personal transcendente revelado en Jesucristo y manifestado en el poder del Espíritu Santo encontraremos, tras el despertar y la búsqueda, la manera correcta de solucionar aquello imprescindible para crecer en una continua satisfacción personal fruto de la relación y comunión producida entre nuestro Dios personal y nosotros. [2]

Independientemente de la riqueza y de su posición social e intelectual, de todo lo que determina lo puramente humano, cada hombre vive su situación particular existencial de manera análoga. Es preciso explicar al hombre que eso que evidencia, eso por lo que se ve abocado a plantearse el por qué y el para qué; eso que la propia existencia conlleva: un origen aparentemente enigmático con un trayecto plagado de sufrimiento y enfermedad, y un destino trágico: la muerte, pero una muerte a la que no está acostumbrado, una muerte cuyo preámbulo ha sido una vida que no puede transmitirle la realidad de la no existencia que el hombre comprueba por doquier, una muerte que trunca la comunicación con lo que siente como amor, eso, que reconduce a la vida humana sobre este planeta hacia una angustia existencial, a una inseguridad, y desconfianza por el futuro, a una soledad y senectud en la que el ser humano se contempla mermado de fuerzas tanto físicas como síquicas, no hallando la justificación a su propia existencia, y experimentando todo sin sentido y sin solución, eso, es fruto de un desorden y desorganización para lo que es preciso informar, re–informar y re– organizar. Y esto, ¡menuda tarea!, es lo que pretendemos con este libro. Nuestro trabajo presente va a consistir en ofrecer soluciones prácticas a cualquier persona sea creyente o no, cristiana comprometida o no, intelectual o profesor, médico o sicólogo, enfermo o sano o a cualquiera que por el hecho de ser humano le es preciso saber vivir y a generar una posición mentalmente sana; o en el caso de que esté experimentando una salud mental deficiente en cualquiera de las áreas mencionadas en nuestro título, ayudarle a superar o a enfrentar adecuadamente su condición enferma.

La situación del hombre particular está aparentemente escondida con las “batallitas” que el ingenio y orgullo humano genera. Toda la historia  responde a lo que evidencia una postura en la que aparece un hombre trastornado por la enfermedad y vencido por una vida sin calidad que le va anunciando de modo angustioso lo que tantas veces ha observado: la pérdida de la energía y la no existencia ¿Qué ha podido suceder para que se haya alcanzado esa situación que ha descompuesto al ser humano? En nuestra última parte responderemos a este asunto que tanto se relaciona con la salud mental.

En esa situación crítica, que de un modo o de otro todos pasamos, es donde aparece con mayor virulencia la conciencia culpable. La culpa puede adquirir el rostro patológico de la neurosis, donde la conciencia se torna en una escrupulosidad obsesiva, severa y exagerada; o la de la enfermedad psicótica, donde la mente reacciona de modo compulsivo e incontrolable como consecuencia de agresiones traumáticas tanto propias o ajenas que dividen la mente; o una culpa normal de la que somos conscientes pero que si no se cura alcanzará cotas patológicas; y la existencial en la que la persona se acostumbra a convivir con ella, hasta el punto de que es capaz de sufrirla sin que llegue a reconocerla como señal de actitudes incorrectas e inmorales. Los corolarios y secuelas de la culpa descrita con su mecanismo, a excepción de la culpa existencial, que su sentimiento aunque agónico y lleno de sufrimiento no encuentra el punto de referencia para medir la culpa experimentada existencialmente, estarán gobernados por el ordenador cerebral que dispara el sentimiento de culpabilidad. Aquí es donde ese sentimiento, además de transportar taras negativas, aislado del raciocinio, se atiene a lo que el ordenador cerebral se ha acostumbrado, desencadenándose una dosis emocional de tal magnitud que produce remordimiento.[3]

El cerebro demuestra, por un lado que no estaba preparado para el acontecimiento; que ha habido algo que ha trastornado su plan original, puesto que provoca tal como el término indica re-mordere, dentelladas continuas cada vez más profundas que socavan la seguridad, la confianza y la esperanza con el futuro, clavándole en los actos de un pasado que muerden una y otra vez, consiguiendo ansiedad, temores, angustia y enfermedades, a las que si no se ponen remedio, serán irreparables e irreversibles.

Por otra parte el cerebro reacciona de acuerdo a una naturaleza ética a la que está ligado por creación, y a la que se le estipula, en el caso de transgredirla, una multa que nunca satisface al sentimiento de culpabilidad, puesto que el desorden y la culpa que ha originado, fijan la idea de que el pago no es otro que el de la destrucción, ya que no había sido concebida dicha naturaleza ni para dar cabida a tal desafuero y ni mucho menos para soportar la culpa sin riesgos reales.

Así pues, cuando se comete una falta ética, reconocida o no por nosotros como tal, pero que nuestra propia naturaleza sí que la identifica como al margen de su código original, el ordenador cerebral no puede sustraerse a semejante infracción, y de acuerdo a su programa (con los deterioros añadidos de sentimiento y razón desligados, con todas las implicaciones y fijaciones inadecuadas que eso puede conllevar) da rienda suelta a la sanción de culpabilidad. Los agentes sensoriales, aunque de modo perturbado, informan una y otra vez de la existencia de la falta o faltas cometidas. El ordenador cerebral cumple con su programa bioético sujetándose estrictamente a las instrucciones inconscientes y automáticas a las que no hemos regulado de ningún modo y que, aunque involuntarias, se mezclan de tal modo con el consciente, transmitiéndose ahora como voluntarias, y llevando en su trayecto el sentimiento de culpabilidad aislado del raciocinio, y aun cuando éste sea consultado, ya es demasiado tarde, puesto que se ha sometido al sentimiento de tal manera que se convierte en su cómplice. Tanto lo sensorial como lo racional, por separado se unen ahora para proclamar una misma sentencia: la infracción ética es inexcusable y debe ser castigada. La tragedia de esta postura es que el densitómetro emocional mide como culpable cualquier transgresión, sea ésta voluntaria o no. De ahí que sea preciso cuanto antes arreglar el disturbio que se plantea entre sentimiento y raciocinio separados. Es necesario restablecer la unión de acuerdo al diseño establecido originalmente, antes que se produjera el desorden que trajo la culpa, pero ¿cómo?.

Todas estas problemáticas invaden de modo desequilibrador al hombre. De ahí que sea preciso informar al hombre de la realidad de su situación, de por qué sus reacciones y conductas le infligen daño, de por qué descubre que ciertas palabras y actitudes reportan tanto a él como a los demás sufrimiento. Por qué llega a la conclusión, tras lo que experimenta, que ciertas acciones producen algo distinto a lo que es beneficioso, y comprueba que eso contrario a lo que considera como bueno para él, es malo. Se da cuenta que sería preciso ser de otra manera, pero conforme el tiempo transcurre no hay cambios esenciales y cíclicamente se repiten comportamientos negativos que le enferman. Se contentaría con que alguien le informase de por qué efectúa el mal que ha experimentado como tal, y que no querría hacer.

Nuestra pretensión, será, además de lo ya indicado, comunicar cual es la causa de la deformación y cómo se puede restablecer al enfermo humano. Ponerle en contacto con el poder de recrear y reorganizar lo que se ha desorganizado, lo cual lleva integrado la auténtica esperanza y la superación de la enfermedad y de la conciencia culpable, y nos señala la verdadera causa por la que se engendra la desesperanza y las diferentes patologías consecuencia de ella. Precisamente, el descubrimiento de los errores que se cometen en la forma de vivir, y la ausencia de principios de comportamiento que traen buena salud y equilibrio, y que presentaremos con el fin de conseguir beneficio para el ser humano, están basados en el conocimiento de lo que es la verdadera esperanza y en la liberación de la conciencia culpable con sus corolarios enfermos.

No podemos negar que el ser humano comience siendo un organismo unitario vivo. Su estructura subsiste creciendo y reproduciéndose porque en los propios genes está insertada una información, una idea rectora, a la manera de enseñanza que comunica las instrucciones adecuadas para la construcción del ser humano. Pero el resultado humano se ha revelado acompañado de informaciones falsas que desvitalizan, de un código que obliga a que se visualice la finalidad primaria: la de una vida sin límites. Sin embargo se vierte además un signo y direccionalidad mortal. Es incomprensible que la vida pueda traer la muerte pero hay algo que ha trastocado el programa. De ahí que el hombre acuda a la cita de la existencia con deformaciones palpables vinculadas al vehículo de una herencia transmisora de un mensaje inevitable. Su actividad se ve arrastrada por el impulso que marca ese código genético y configura, con sus acciones empujadas por lo que de extraño contiene dicho código, un automatismo que repercute perjudicialmente en su salud tridimensional. Va notando un deterioro químico, afectivo, anímico, que va creando desequilibrios en su organismo. Los neurotransmisores comienzan a funcionar mal o incluso dejan de actuar provocando alteraciones en el cerebro de tal envergadura que arrinconan al ser humano a la pasividad, ansiedad y a la enfermedad mental. Las lesiones aparecen a modo de patologías orgánicas. La información y metodología a comunicar para experimentar sanidad y salud en relación a nuestra mente, y a las repercusiones enfermas que el desequilibrio mental produce, ha de responder al por qué y cómo se ha engendrado este disloque hereditario arruinado por una fuerza que contamina el mensaje y la enseñanza genética original, cómo podemos prevenir el que se alcancen ciertas situaciones que empeorarían nuestro estado mental y físico, cómo podemos lograr, en el trayecto de nuestra existencia, y sea cuál sea nuestra situación, la curación definitiva de todo el itinerario que produce la muerte y la propia muerte, el último enemigo.

Cómo controlar el Estrés, y Estrés y enfermedad

En esta edición hemos dividido este libro en tres secciones. En las dos primeras secciones trataremos el Estrés en cuanto a cómo efectuar su control, y la superación del Estrés negativo que pudiera afectarnos, mediante la conductas y técnicas motoras, fisiológico – biológicas, cognitivas, y espirituales.

Nuestro trabajo va a consistir en un principio en definir claramente lo que es y no es el Estrés. Vamos a dedicar un capítulo para este menester. Vamos a estudiar el cómo se sabe que estoy siendo afectado por el Estrés: cuáles son los signos y causas de Estrés. La identificación del Estrés y el Distrés nos llevará a conocer las señales y síntomas y causas de verse afectado por el Estrés negativo.

Al conocer las causas del Estrés confeccionaremos un acercamiento de solución. Estudiaremos la primera causa de Estrés: El Otro.

La falta de autoestima y la inseguridad, la ausencia de conducta asertiva, el estilo de vida inadecuado son las evidencias de una orientación inadecuada pero también de un desorden, y conduce a un sistema inmunológico deficitario que traerá más problemas a la condición estresante. Estudiaremos estos asuntos y propondremos un plan a fin de desarrollar conductas tendentes a favorecer la autoestima y la asertividad. Analizaremos los factores físicos y biológicos que intervienen en la producción de un Estrés incontrolable, junto a los aspectos psico – emocionales y sociales. Las causas ocultas de Estrés junto a los factores condicionantes y la teoría del punto débil.

El tratamiento incluye estrategias con un estilo de vida que sirve para controlar el Estrés y eliminar síntomas y causas.

Exponemos y proponemos técnicas Fisiológico–Biológicas, Cognitivas, de Autocontrol y Etico–Espirituales que provocan motivaciones, pensamientos e imágenes adecuados, y que combaten las fobias, obsesiones, pensamientos automáticos, y canalizan de modo adecuado el sentimiento y la voluntad.

Las técnicas fisiológico–biológicas y ético–espirituales capacitarán a la persona a poder emplear las técnicas de autocontrol y cognitivas en su máximo rendimiento posible. De este modo se orientará a adquirir una personalidad y conducta asertiva, y de este modo mejorar la convivencia con el otro. Se aprenderá a aumentar la autoestima, sabiendo combatir la inseguridad y afrontar la frustración, y a pensar racionalmente sin dejarse guiar por los sentimientos.

Enseñaremos con dichas estrategias a saber relajarse y mantener o recuperar un sistema inmunológico equilibrado logrando que el Estrés no afecte. Y de este modo prevenir todo tipo de enfermedad.

En una tercera sección trataremos todo lo relacionado al Estrés y la enfermedad, donde incluiremos las diferentes formas de enfermedad que el Estrés engendra, y aquellas en las que aparece como un síntoma de algunos trastornos de la mente, y que podrían controlarse mejor ejerciendo procedimientos y metodologías aplicados al problema en cuestión: depresión, obesidad, anorexia nerviosa, bulimia, tensión arterial y afecciones cardiovasculares, problemas digestivos, neurosis.

Respecto a esto último, únicamente en esta edición, podremos dedicar un espacio suficiente a la problemática de la depresión, en un intento de ofrecer cauces que ayuden a la persona a superarla. Estrés y depresión no es lo mismo como comprobaremos en nuestro estudio, pero un Estrés no controlado puede generar un estrés negativo y crear una modificación química en el cerebro que lleve a la persona a una depresión.

Evidentemente si el estrés es provocado por desajustes y/o patologías mentales, la depresión puede tomar un cariz diferente mientras no aprendamos a controlar y a adaptarnos a esos desajustes, y en estos casos, tanto el estrés como la depresión son de una naturaleza distinta a lo que proviene meramente de una no patología. En nuestra exposición tenemos en cuenta esas situaciones, a las que habrá que afrontar de un modo más amplio que si se tratara de una depresión común en toda su variedad.

Para comunicarse con el Autor: diestre@lleida.com www.comteologicasesal.org

Antolín Diestre Gil C/ Cuartal, 6 (San Juan de Mozarrifar) 50820 Zaragoza (España)

Antolín Diestre Gil Depósito Legal: B-52043-01 ISBN: 84-8267-230-4

Ampliado y corregido por el autor en recuerdo de la Expo Mundial Zaragoza 2008.


[1] Es Doctor en Teología con valor civil por la Universidad de Barcelona, posee también una licencia especializada en Ética por la misma Universidad. Master en dietética y nutrición por la Universidad de Cádiz, y Curso de extensión en Psicología pastoral por Andrews University de Estados Unidos. Se ha especializado en control del estrés y en la terapéutica de la depresión, entre otras cosas.

[2] Esperamos que quien nos estudie no se vea prejuzgado por los elementos espirituales que utilizamos en diferentes momentos. Lo científico no está reñido con lo espiritual. Y el ser humano, se interprete como se haga es además de un ser físico y mental, social y espiritual. El que nuestra espiritualidad la manifestemos por medio de una creencia que admite conceptos como Dios personal y trascendente, Creador, Jesucristo y Espíritu Santo, no debe llevar a nadie a equivocación respecto a la validez de lo que se expone en este libro. Analice y compruebe.

[3] Puede consultarse de José Antonio Jáuregui El Ordenador Cerebral, ed. Labor, Barcelona 1990.


ÍNDICE
Prólogo

-Situación actual: propósitos y objetivos

-Cómo controlar el Estrés, y Estrés y Enfermedad

SECCIÓN PRIMERA

ENTENDER EL ESTRÉS Y CONTROLARLO

Primera Parte

Identificación del Estrés y el Distrés: Señales y síntomas

y causas de verse afectado por el Estrés negativo

Capítulo I

Definición, Naturaleza y Química del Estrés

-El cuerpo del Estrés o el Síndrome General de Adaptación

Capítulo II

Cómo se que estoy siendo afectado por el Estrés:

Signos y Causas de Estrés

  1. A. ¿Cómo noto la química que mi organismo genera

en respuesta al Estrés?

  1. B. ¿Cómo se percibe en la conducta del individuo

el que se esté afectado por el Estrés?

  1. C. Signos y Síntomas de Estrés

Capítulo III

Causas de Estrés y un acercamiento de solución

  1. I. Las causas más importante que producen

Estrés

A. El Otro

B. La falta de autoestima

  1. C. La Frustración
  2. D. La falta de conducta asertiva y sustitutivos
  3. E. Un estilo de vida inadecuado
  4. F. El Ordenador sin Estrés
  5. G. Las causas ocultas de Estrés
  6. H. Situaciones que pueden ser causas de Estrés

–          Factores psico-emocionales, y sociales

–          Tabaquismo

–          Adición a la televisión

–          ¿Música perjudicial y estresante?

–          La perturbación de los ritmos biológicos

  1. I. Factores inconscientes de Estrés
  2. J. Factores condicionantes y el Punto Débil

SECCIÓN SEGUNDA

TRATAMIENTO, ESTRATEGIAS Y ESTILO DE VIDA PARA

CONTROLAR EL ESTRÉS Y ELIMINAR SÍNTOMAS Y CAUSAS

Introducción:

Conductas y Reacciones frente al Estrés, y consecuencias

en el Sistema Inmunológico

Primera Parte

Previniendo o solucionando el verse afectado por el Estrés, aprendiendo

a controlarlo mediante la aplicación de las Técnicas Fisiológico

Biológicas, que ayudan a lograr un Sistema Inmunológico equilibrado

Capítulo I

Estrés, Cáncer e inmunología natural

  1. I. Un Tumor peor que el Sida
  2. A. ¿Qué es el sistema Inmunológico?

–          La célula y el genoma humano para entender la respuesta

Inmunológica contra cáncer

  1. B. Cómo se puede engañar, estropear o devaluar el sistema

inmunológico y qué es lo que hace posible el cáncer

–          La orientación ideal respecto a la Alimentación humana

II.Conclusión respecto a Estrés, Cáncer y Sistema Inmunológico

Capítulo II

La Estrategia Fisiológico – Biológica mediante el estilo de vida

programado por la naturaleza, y que mantiene o recupera un Sistema

inmunológico equilibrado logrando que el Estrés no afecte..

I. Valoremos el Sol en su justa medida a fin de controlar el Estrés

II. El Aire y el control del Estrés: Respiración, Ejercicio y Relajación

III. El Agua y sus virtudes fisiológico biológicas

IV. La Tierra y Estrés

Capítulo III

La Estrategia Fisiológico – Biológica mediante la dieta y otros,

y que mantiene o recupera un sistema inmunológico equilibrado

logrando que el Estrés no afecte

La Dieta para el control y superación del Estrés

  1. A. La Alimentación adecuada de acuerdo a la Ciencia y a nuestras

propias necesidades

– Alimentos que estresan

– ¿Hacia qué apuntan las investigaciones científicas respecto

a la alimentación?

Valoración científica de la alimentación vegetariana

– Inconvenientes que la Ciencia encuentra a ciertos alimentos

– ¿Por qué no estamos de acuerdo con la alimentación animal?

-Las investigaciones científicas apuntan a la dieta vegetariana

como la más sana y como alternativa a la carne

  1. B. ¿Qué sucede respecto a los nutrientes cuando la persona

confronta el Estrés?

  1. C. ¿Cuál sería la alimentación más óptima para superar el Estrés

Negativo o para controlar el Estrés?

– Proteínas

– Hidratos de Carbono

– Grasas

– Vitaminas

– Vitamina B12

– Vitamina C

– Sales Minerales

– El Menú de cada día: Elementos nutritivos y Calorías

– Estrés y Dieta: Construcción de una dieta concreta

Segunda Parte

Técnica de Autocontrol a fin de proyectar la técnica Cognitiva,

la Fisiológico Biológica y la Ético Espiritual

Capítulo I

Qué es el Autocontrol y cómo conseguirlo

–          La Autoobservación procedimiento de autocontrol

–          Establecimiento de objetivos a fin de hacer efectivo el

Autocontrol

–          Estrategia para modificar la conducta

–          La Autoevaluación

–          Instalación de consecuencias

Tercera Parte

Técnicas Cognitivas

Capítulo I

Técnicas Cognitivas: examen de la Personalidad como causa

o no de Estrés, y la estrategia a aplicar en base a ese conocimiento

El temperamento y sus clases

–          Virtudes y defectos de la personalidad aplicadas

a los cuatro tipo temperamentos

–          Cómo reconocerse en el temperamento y cómo modificar

las conductas cognitivas inadaptadas

Capítulo II

La técnica cognitiva de detención de pensamientos automáticos

y de solucionar problemas

–          Cómo solucionar un problema

–          Cómo solucionar un problema de pensamiento automático

Capítulo III

La conducta asertiva en relación con el otro y el control del Estrés

Capítulo IV

Autoestima, Sentimientos, Raciocinio, Fe, el poder del Espíritu y

control del Estrés

Capítulo V

El Líder (dirigente, pastor, sacerdote, etc.) y el Estrés

Cuarta Parte

Justificación exegética de las claves espirituales a fin de prevenir o ayudar

a superar cualquier situación provocada por el Estrés

Conclusión a esta sección

SECCIÓN TERCERA

CÓMO SUPERAR LA DEPRESIÓN NERVIOSA

Primera Parte

La Depresión como enfermedad y como síntoma del Estrés

Capítulo I

Naturaleza de la depresión

Capítulo II

Cómo vencer definitivamente la enfermedad de la Depresión

Descripción de los 14 elementos terapéuticos para vencer la depresión,

y exposición de la naturaleza del tratamiento psiquiátrico y del

psicólogo clínico

Capítulo III

Cómo salir de la depresión a pesar de estar bajo mínimos

Capítulo IV

Punto 5 del tratamiento: Una lucha contra los sentimientos negativos

Capítulo V

Punto 6 del tratamiento: Una lucha con los medios naturales a nuestro

alcance: agua, tierra, dieta, descanso, oración; más meditación, ejercicio

y relajación y menos televisión

Capítulo VI

Estrategias y fases de la depresión teniendo en cuenta el objetivo final

Capítulo VII

Punto 10 del tratamiento: Claves espirituales a tener en cuenta

Conclusión

Bibliografía

Si quiere seguir estudiando otros resúmenes, pulse aquí.

7,25€ sin IVA. 9,98€ con IVA

La cantidad indicada en el precio está sugerida como donativo, obteniendo el libro o libros que seleccione y servirá para los fines de la asociación (7,25€ sin IVA y 9,98€ con el IVA incluido, añadido por Amazon)